TARTA MOUSSE DE TUNOS INDIOS

   Al lado del barrio en el que nací y me crié hay un barranco que en muchas ocasiones, y a escondidas de nuestras madres, se convertía en lugar de juegos. 
   En él se podía encontrar muchas tuneras y muchas de ellas eran de “tunos indios”, de los rojos. Nos encantaba coger los tunos y comerlos. No nos andábamos con remilgos, los cogíamos de la tunera con cuidado de no pincharnos y los pelábamos ayudados de una de las espinas grandes de la planta.
   Por supuesto que ese día nuestras madres nos pillaban porque se nos quedaban las manos y la bocas todas manchadas de rojo. La bronca no nos la quitaba nadie, pero merecía la pena. …

Lea la receta completa: Tomillo, laurel y otras cosas de comer.