Cocido andaluz… con su pringá… y el de mi casa


No se como describir la cara de mi padre cuando mi madre dice que va a hacer cocido. Es una mezcla entre la cara de un niño cuando le dan un caramelo, nerviosismo ya que avisan con días del acontecimiento para que se apunte quien quiera y no vayas a cambiar el día, y por supuesto de felicidad ya que se está hablando de su plato preferido.

Me cuenta que mi abuela tenía el fuego todo el día encendido, con una gran olla y que el cocido era el guiso que más llenaba esa olla.

Dice que si tiene que recordar, culinariamente hablando, aquellos años de niñez y adolescencia en Andalucía, sería con un plato de garbanzos. Los ha comida tanto, pero dice que nunca los podría aborrecer.

Cocinar un plato de cocido es como describir a mi padre, al principio parece complejo, pero una vez lo conoces bien, es muy fácil de llevarlo a cabo. Se adapta a cualquier ingrediente nuevo y si falta alguno lo mismo es, aunque sus tres trocitos de tocino, y que son sus preferidos que no se los toque nadie ^.^
Durante su preparación tienes que estar  muy pendiente y mimarlo, …

Lea la receta completa: Cook me tender